August 07, 2011

Gracias de nuevo Gloria, como en la secundaria.

Fuí a visitar a mis familiares fallecidos al panteón, siempre es una experiencia revitalizante y llenadora, pero en ésta ocasión algo fué diferente; es curioso como platicar con ellos ayuda a que podamos sentirnos más vivos sin tener una retroalimentación como suele haberla cuando charlamos con alguien de frente.

Todo comenzó por que la soñé; tenía años sin hacerlo y mucho menos visitarla, así que decidí ir con ella, por que siempre he creido que cuando sueñas a los que ya no están con nosotros es por que desean una visita presencial, así que fuí a visitarla, me sorprendió hacer números y darme cuenta que hace ya casi 8 años en este 2011 falleció, teniendo solo 21 años, ¡21 años!, ahorita a mis 28 años me doy cuenta que a esa edad la vida apenas comienza una etapa diferente, reniego, me quejo, sufro, lloro por que no estoy ni tengo lo que quisiera, por que en ocasiones estúpidamente creo que mi vida no está tomando el giro que tenía pensado o visualizado a mis 21 años y me deprimo, me quedo callada, me encierro en mi misma y lloro por dentro; creo que por eso la soñé por que tenía ella que demostrarme recordándola como era y como éramos cuando fuimos las mejores amigas: enérgicas, divertidas, atentas, chambeadores, sonreíamos todo el tiempo y disfrutábamos todo, absolutamente todo y no teníamos miedos, ¡ninguno! y yo olvido en ocasiones quién soy, de dónde vengo y hacia donde puedo moverme sin problema, pero dejo que la vida misma me envuelva de su negatividad y basura; por que ésta vida está llena de eso, de hipocrecías, vanidad, falta de valores, violencia, egoísmo; y todo eso no le importaba ella era ella simplemente, sin máscaras, sin temor, sin miedo al que dirán, así la recuerdo y así la seguiré recordando, aún me pone triste su partida, por lo que ella fué en mi vida y lo mucho que representa en ella, pero el destino hizo su trabajo y contra eso no puedo hacer nada.

En mi sueño, ella ya tenía su rostro más maduro, estaba algo pasadita de peso y tenía puesto un hermoso vestido rosa y después una pantalonera verde por que, no quiso seguir saliendo para que su mamá no se molestara con ella; que bella se cuida desde allá. Me acompañaba a una boda durante el sueño.

Por lo pronto tengo que hacerle caso a Gloria, y agradecerle que aún sin estar presente en mi vida físicamente, me sigue sacudiendo de los hombros para que aprenda a disfrutar de la vida como siempre lo hizo cuando aún vivía y me regañaba por ser tan dramática y temerosa del mundo.


0 comments:

Post a Comment